Ante el aumento del precio de los combustibles a partir de enero de 2017, Ángel Guardián cuestionó a siete transeúntes en la capital del estado respecto a qué piensan de este incremento, cómo creen que afectará esta situación a su economía y si considerarían buscar una opción alternativa para transportarse.

Cabe recordar que el pasado martes (27) la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer que a partir del 1 de enero los precios de la gasolina Magna, Premium y el diésel aumentarán hasta un 20 por ciento, y a partir del 18 de febrero, éstos se establecerán de manera diaria.

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La mayoría de los entrevistados consideró que el alza en los precios de los combustibles es una injusticia y que afecta de manera drástica a sus bolsillos. Los colimenses también agregaron que para evitar ese gasto procurarían caminar más, usar el coche lo menos posible e incluso comenzar a usar la bicicleta. A continuación te presentamos sus respuestas:

 ¿Qué piensas del aumento de los precios de la gasolina? 

“Me parece muy mal porque si dejáramos de consumir gasolina unas semanas el gobierno cedería a bajarla de precio, pero somos muy alcahuetes y eso nos hace acreedores a nuevos precios, pero hay que enfrentarlo con valentía si queremos que esto funcione porque nosotros somos los que administramos a los que nos administran”.

“Que la verdad nos están dando muy feo porque todo está muy caro, los salarios son mínimos, todo sube y el salario no nos rinde”.

“Pues que está mal porque había dicho supuestamente el presidente que no iba a subir la gasolina y cuántas veces no ha subido”.

“Es una injusticia, y eso demerita la economía nacional”.

“Pienso que estos nuevos precios de la gasolina son una total injusticia ya que van en contra de todo lo que nuestro presidente había propuesto con su supuesta reforma energética, donde prometió que los precios en los combustibles no iban a aumentar, y de pronto se deja venir esto que es totalmente desestabilizador para las familias mexicanas que dependen del automóvil para moverse a muchos sitios”.

“No tengo carro, me da igual”.

“Que van a estar muy elevados y me parece muy injusto”.

 ¿De qué manera crees que afecte a tu economía? 

“Bastante, en mi trabajo, las necesidades de mi familia, las necesidades de mis hijos y el bolsillo es el que sale afectado”.

“Bastante, porque yo uso el carro para llevar a los niños a la escuela, para cualquier mandado. Del dinero por semana que a mí me dan, tengo un pequeño porcentaje para mi gasolina, ahora tengo que aumentarle y dejar de comprar o requerir algunas otras cosas”.

“Mucho porque para todo necesitamos el carro”.

“Pues todo lo transportan en camiones, la leche, el huevo, la comida, todo”.

“En lo personal, directamente pienso que no afectaría demasiado mi economía porque yo no utilizo automóvil, pero si aumenta el precio de la gasolina aumenta también el precio del transporte público”.

“Si me subieran el sueldo creo que no me afectaría”.

“Pues ahora si ahorraba cien pesos a la semana, ya no los voy a poder ahorrar, sí me afecta mucho”.

 ¿Piensas buscar otro medio de transporte? 

“Como le digo, somos muy alcahuetes y queremos todavía andar sobre lo mismo aunque nos cobren, pero si nos pusiéramos de acuerdo creo que solucionaríamos el problema”.

“Más que nada caminar, llevar a los niños a la escuela, usarlo solamente para lugares más lejanos”.

“Pues la moto que tendría que ser supuestamente un poco más económico”.

“Pues sería lo de la bicicleta como en China, pero pues aquí no respetan, no hay ciclovías, no hay nada”.

“Generalmente camino hacia cualquier lugar y uso transporte público, pero pienso que dentro de todo lo malo que puede traer este aumento en la gasolina pueden surgir cosas buenas como que la gente tome más conciencia y use más transportes alternos, como la bicicleta”.

“Sí, regularmente me voy en taxi, pero creo que compraré una bicicleta”.

“Pues sí, el camión”.