Así como todo lo que sube baja, lo que inicia también algún día termina, así las elecciones en nuestro país, que ya iniciaron hace casi 90 días y hoy, llegan a su fin, respecto al proselitismo que cada uno debe desarrollar durante la vigencia de cada proceso electoral.

Hoy miércoles 26 de junio, es el último día para escuchar propuestas, compromisos, ataques, denostaciones e incluso, que eso es lo prudente, ¡las invitaciones! A ejercer sus sufragio efectivo el día 1º de julio.

Yo le llamaría al día de la elección, la cereza del pastel, en la cual todos esperamos a ver qué pasará con ella así igual como en el futbol el gol es el invitado de lujo y en una ópera la Aria, es la parte suprema del “belcanto”, también en una elección, todo lo que se haya dicho, planteado, contrastado y argumentado, de nada serviría si al final, no se acude a votar, es decir a culminar lo que durante varios, pero varios días, escuchamos, haciendo nosotros mismos la elección de quien o quienes, creemos que son la mejor elección. Un proceso democrático, sufrido o no, aburrido o no, parsimonioso o no, gustado o emocionante o no, no es nada, pero nada sin el voto, que le da vida.

México, se ha distinguido, por tener una democracia electiva durante muchos años, dejando de lado la democracia participativa, es decir aquella que no fenece con el día de la elección, sino, que además, de ese día, el resto del tiempo, se participa, se involucra uno en la toma de decisiones, y entonces hacemos que las autoridades por las que votamos o incluso aun no siendo electas por nosotros, están obligados una vez en el gobierno a escucharnos y a tomar la decisión de sus políticas públicas uniendo a todos los puntos de vista y logrando la decisión menos costosa socialmente hablando.

No desperdicie su derecho al sufragio libre y directo, no se abstenga, ni muestre su inconformidad retirándose de la urna, al contrario, válgame la expresión así como el artista vive del aplauso, la democracia vive de su participación. ¡Nos vemos el 1º de julio!

VAMOS A VOTAR, yo ya tengo mi elección ¿y usted?