El candidato de las Izquierdas a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador indicó que los resultados en Guerrero -bastión del PRD- serán determinantes si quieren obtener la victoria en la elección del 1 de julio.

“Necesitamos muchos votos porque hay lugares donde nos pueden hacer fraude y necesitamos compensar; es decir, tener un colchón para estar más seguros, más seguros, más amarrados.

“Entre más votos de ventaja tengamos en Guerrero, estarían ustedes contribuyendo a que se gane la República. Desde Guerrero se va ayudar a ganar la República”, arengó el candidato presidencial de la izquierda y quien recibió como respuesta un “!sí¡” de sus simpatizantes.

Esta entidad, gobernada por un ex priista afiliado al PRD, tiene un padrón de 2.5 millones de electores, y en la elección de 2006 López Obrador obtuvo 510 mil 217 mil votos, lo que significó 51 % del total.

Sin embargo, también es un estado que registra un índice de abstencionismo de 54 %.

“Aquí hay que salir a votar, que no se quede nadie sin votar. Todos tenemos que participar. Aquí vamos 16 puntos arriba, pero no se los estoy diciendo para que se confíen, yo no caigo en el autoengaño, no me regodeo con eso”, alertó.

La izquierda guerrerense quería mostrar a López Obrador ayer su capacidad de convocatoria, pero los horarios programados y la logística fallaron y no se cumplieron las expectativas de los dirigentes locales.

El Zócalo de Acapulco tuvo casi un lleno total, pero no lució abarrotado, como presumían horas antes los líderes nacionales de los partidos coaligados, quienes auguraban que superarían a los 30 mil simpatizantes reunidos en Puebla.

Los organizadores del evento movilizaron gente desde las 9:00 horas, pese a que el mitin estaba programado para iniciar a las 12:30 horas. Fueron al menos tres horas de estar a merced de un sol agobiante.

Pero el vuelo del tabasqueño se retrasó y, además, los autobuses en los que trasladaron a los contingentes bloquearon la Costera Alemán, por lo que el abanderado del Movimiento Progresista llegó casi una hora tarde.

Para entonces muchas personas abandonaban la plaza para localizar los autobuses, asomarse a la playa o acercarse a los negocios para refugiarse del sol.

Pese a los contratiempos, López Obrador se sintió arropado por las muestras de apoyo.

Con información de Reforma.