A partir de enero, la gasolina y el diesel operarán en una banda de fluctuación con un precio máximo y uno mínimo, y tendrán un IEPS fijo para que en 2018 el precio quede completamente liberalizado, pero ¿esto beneficiará a los consumidores o hará a la gasolina más barata?

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, la ley señala que la banda para 2016 se establece como el precio vigente en octubre de 2015.

Por ejemplo, para la gasolina Magna es $13.57 pesos por litro, con un rango de +/-3%, esto es, que este tipo de combustible fluctuará en un rango de $13.1629 a $13.9771 pesos por litro a partir de enero.

“El precio mínimo o máximo para el consumidor dependerá del costo de producción (en las refinerías mexicanas) o de la importación, además de la zona geográfica del país”, comentó el asesor de Caraiva y Asociados, Ramsés Pech.

Hacienda publicará mensualmente los precios máximos al público con base al precio de referencia más el margen (el monto en pesos por litro equivalente al valor del margen de comercialización, flete, merma transporte, ajustes de calidad y costos de manejo); el IEPS (que será de $4.16 pesos para la gasolina Magna, $3.52 pesos para la Premium, $4.58 pesos para el diesel, y $3.52 para los combustibles no fósiles) y otros conceptos.

Cuando los precios sean superiores al valor máximo de la banda o inferiores al mínimo, Hacienda podrá establecer cuotas complementarias y temporales, según lo que establece la Ley de Ingresos.

“Para los gasolineros el margen (de ganancia) dependerá del tipo de contrato y condiciones que tengan con Pemex (…) En enero sí podría verse un precio más alto pero luego oscilará en la banda”, dijo el director general de la consultoría GMAC, Gonzalo Monroy.

Por lo que si para Pemex, el costo de producir gasolina es de $8 a $8.50 pesos el litro, se le suma el IEPS y el impuesto de hidrocarburos, el precio sería entre $12 a $12.50, y el comercializador podría quedarse con un peso de ganancia, cercano al 6% que tiene ahora.

“Para 2016, la banda es de 3%. Lo que eso quiere decir es que cuando cambien los precios de referencia los precios domésticos podrían cambiar hasta en 3%, si bajan los precios de referencia, los domésticos van a estar bajando hasta 3%. Queda absolutamente descartado que haya incrementos en términos reales. No se propone un incremento, sino que se comporten con su referencia internacional”, dijo el viernes pasado, en conferencia de prensa, el titular de la Unidad de Política de Ingresos Tributarios de Hacienda, Rodrigo Barros.

Con información de CNN Expansión