Bernardo Salazar, magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, explicó que si bien el principio constitucional de máxima publicidad establece que las audiencias deben ser públicas, hay casos en los que no se obliga a serlo.

Señaló que el artículo 64 del Código Nacional de Procedimientos Penales, se establecen las causales para no hacerlo públicamente.

En el caso del homicidio en casa del ex secretario de Turismo, Efraín Angulo, se toman como referencia la causal número 1, que señala que cuando se pueda afectar la integridad de alguna de las partes, y la 5, cuando se afecte el interés superior del niño y de la niña, deber ser audiencias privadas.

Es decir, cuando se trata de delitos que tienen una connotación sexual y la víctima tiene que ser protegida para no ser objeto de una revictimización al ser expuesta a la sociedad; así como cuando la víctima o quien comparezca sea un menor de edad, se obliga a que sea en audiencias privadas.

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