El secretario de Salud del Gobierno estatal, Agustín Lara Esqueda, dio a conocer que el uso de un insecticida para gusanos de tierra en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Colima agravó la crisis de casos de hepatitis que se ha registrado desde mediados de noviembre y la cual ha generado la muerte de ocho internos.

En entrevista con Ángel Guardián, el funcionario estatal explicó que el mismo contacto con este insecticida no hubiera sido tan grave en una persona sin problemas hepáticos, pero que la presencia de fallas en el hígado pudo haber agudizado la situación médica en este grupo de internos del Cereso.

“En la verificación de la Coespris encontramos un insecticida altamente tóxico que solamente se usa para rociar gusanos de tierra y por ende es una de las cosas que se ordenó retirar y establecimos los mecanismos de limpieza, después no se han presentado nuevos casos”, subrayó Lara.

De los ocho internos que han fallecido, en cuatro de ellos se tiene plenamente confirmado que padecían hepatitis B y C, y en los otros cuatros se detectó la presencia de toxicidad por alguna sustancia, como el referido insecticida, por alguna bacteria o por el uso de alguna droga ilegal.

Por otro lado, añadió que hay otro interno que se encuentra en estado crítico, mientras que otros 16 continúan bajo evaluación pero con mucho menor gravedad.

Asimismo, señaló que han tomado las medidas necesarias desde el aspecto de salud para controlar el problema en el Cereso de Colima y también están desarrollando acciones para que la situación no se repita en ningún otro centro penitenciario de la entidad.