El Papa Benedicto XVI pronunció el Domingo de Ramos un mensaje de unidad, en el inicio de las celebraciones de Semana Santa, ante miles de fieles en la plaza de San Pedro, Roma.

El Pontífice dijo que la principal resonancia de la celebración de la Semana Santa era el destino compartido de la humanidad.

“Aquí encontramos el primer gran mensaje que la fiesta que hoy nos trae: la invitación a adoptar un punto de vista adecuado por encima de toda la humanidad, de los pueblos que conforman el mundo, de las diferentes culturas y civilizaciones”, dijo.

Vestido con una túnica roja y oro, encabezó el servicio ante docenas de obispos y cardenales, así como peregrinos que portaban hojas de palma y olivo; la Biblia dice que fueron depositadas ante Jesús a su entrada a Jerusalén en un burro.

El Pontífice alemán encara ahora una semana intensa de celebraciones eclesiásticas. Pues el Jueves Santo, celebrará dos misas en el Vaticano, y en una de ellas besará y lavará los pies de doce hombres, en un gesto que conmemora la humildad mostrada por Jesús hacia sus apóstoles la noche antes de morir.

En viernes Santo, cuando se conmemora la crucifixión de Jesús, el Papa encabezará los servicios en el Vaticano antes de dirigir el tradicional “Via Crucis” en torno al Coliseo romano.

La Semana Santa concluye el Domingo de Resurrección, cuando los cristianos celebran la resurrección de Jesús y el Papa da una de sus dos bendiciones anuales “Urbi et Orbi” (a la ciudad y al pueblo).

Con información de ‘informador.com.mx’