Mi paso por la Delegación de Economía me dejó muchas experiencias, pero hubo una en particular que quisiera compartirles. En cierta ocasión recibí a unas personas que insistían en platicar conmigo. Al estar atendiéndolos, de pronto sacaron un sobre (quiero entender que con dinero), mismo que al parecer me entregarían a cambio de agilizar un trámite a favor de su empresa. Les explique que todos los trámites que se realizan por parte de cualquier oficina pública son gratuitos y que a nosotros nos pagan para efectuarlos de manera indistinta.

Desgraciadamente, en nuestro país la corrupción afecta a millones de hogares. En el resultado de la evaluación  del Índice de corrupción y Buen Gobierno, resultó que en el país en 2010 se realizaron 200 millones de actos de corrupción de autoridades federales, estatales o municipales. El dar “mordida” para facilitar un trámite representó $32 mil millones de pesos a los mexicanos, pero lo que más preocupa, amigas y amigos radioescuchas, es que nuestro estado ocupa el sexto lugar nacional en corrupción.

Debemos recordar que la corrupción se basa en la ausencia de la ética y consiste en obtener beneficios a cambio de dinero, ganar nuevos contratos, tener acceso preferente a servicios públicos o, simplemente, evitarnos una infracción de tránsito.

Debemos ser los ciudadanos los principales vigilantes de lo que sucede en nuestro estado, impulsando una agenda por la transparencia y la rendición de cuentas del gobierno.

Te invito a tomar en cuenta los siguientes puntos:

a)      Denuncia cualquier acto de corrupción al que seas sometido.

b)      Procede de la manera más transparente y honesta en tu quehacer diario, en la escuela, el trabajo y en tu comunidad.

c)       Infórmate acerca de los trámites que vayas a realizar con el fin de evitar que seas sujeto de un acto de corrupción

d)      Respeta en todo momento las leyes y reglamentos que nos rigen.

Recuerda que una forma de prevenir la corrupción es promoviendo valores en nuestros hogares y principalmente a nuestros hijos.

 

Soy Fernando Antero.

 

Formemos conciencia ciudadana.