Orlando Nahum Cobián, coordinador de los Centros de Atención Primaria contra las Adicciones (CAPA) de la Secretaría de Salud y Bienestar Social (SSyBS), dijo que algunos de los factores principales que influyen en el consumo de las drogas son la violencia, la economía y un ambiente hostil.

Lo anterior lo manifestó Cobián al ser cuestionado sobre el incremento en la incidencia del consumo de drogas ilegales detectado en Colima por la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2016, que pasó de 2.4 por ciento en 2008 al 12 por ciento en 2016 entre la población de 12 a 65 años.

A decir del coordinador de los CAPA, la referida encuesta mide tendencias y resultados acumulados, por lo que al hablar de ese incremento “se refiere únicamente a la población general que reportó haber consumido drogas ilegales alguna vez en la vida”.

—¿Qué factores podrían estar generando que haya un incremento?

“El ofrecimiento de alguna droga ya sea vendida o regalada es otro factor que involucra no sólo al grupo de pares, sino que tiene que ver con el entorno que rodea al individuo y su familia”.

Asimismo, destacó la importancia de involucrar no solamente a la institución, sino a la sociedad como tal “precisamente para que podamos incidir en esos temas”.

“Si me preguntas qué influye, pues puede ser desde un ambiente hostil, la violencia, la economía, todos son factores de riesgo precisamente que influyen para que las personas consuman alguna ocasión algún tipo de droga”, puntualizó.

—¿Podría estar relacionado el incremento en el uso de drogas con la violencia que se vive en Colima?

“Claro, todo está relacionado, la economía, la violencia, el desempleo, las relaciones dañinas o violentas entre las parejas”.

Expuso además que el tratamiento que se debe dar al problema del consumo de drogas debe ser distinto para las llamadas “drogas duras” y para las consideradas “drogas blandas“, y añadió que precisamente ese es el trabajo que realizan en los CAPA.

“Aquí nos encargamos de hacer la detección oportuna y canalización, es decir una persona que alguna vez en la vida ha consumido alguna sustancia trabajamos de lleno con prevención porque no estamos hablando de un dependiente (…) El tratamiento debe ser precisamente personalizado en función, el nivel y el tipo de consumo”, sugirió.

Por su parte, Martín Rizo Puente, titular de la Comisión Estatal contra las Adicciones, reconoció que tanto a nivel nacional como estatal se están tomando medidas para reforzar las estrategias, de acuerdo a la movilidad y a las características del problema de salud pública que representa el consumo de drogas.

Explicó que algunas de esas actividades que serán reforzadas en lo que queda del presente año y en el 2018 tienen que ver con movilización social y con firmas de convenios de trabajo con diversas dependencias, estatales y federales, pues considera que “difícilmente una sola institución puede tener un impacto en la prevención, detección y canalización de este problema”.

Expuso que una de las metas es la sensibilización del consumo de alcohol en jornaleros, donde se ha presentado un incremento más que en otros sectores; así como evitar la venta de alcohol a menores de edad y la reducción del uso nocivo del alcohol a través de pláticas, entre otras.

Afirmó que se tienen programados diversos talleres psicoeducativos relacionados con el uso de drogas legales e ilegales, dirigido tanto a estudiantes como maestros y padres de familia; así como sensibilización en puntos de venta de sustancias inhalables, como tlapalerías, para advertir sobre los riesgos del consumo y la no venta a menores de edad.

“Esa es una de tantas actividades que se están ya realizando y que se van a reforzar para el 2018 (…) puesto que es un problema de salud mundial y México está haciendo su diagnóstico”, puntualizó.

En cuanto a la despenalización del uso de la marihuana, recordó que la Comisión Nacional contra las Adicciones, la Secretaría de Salud y el Congreso de la Unión, autorizaron el uso de una parte de la marihuana que no es psicoactiva y que ayuda a la atención de problemas de epilepsia, de trastornos del sueño, entre otras conductas.

Lo que es riesgoso es el permitir, abrir las puertas para el uso recreativo de la marihuana y ahí nos incrementaría más el consumo de la misma (…) los estudios señalan que sería un factor de riesgo para que se incremente el consumo de droga”, puntualizó.

Por último, consideró relevante trabajar también en la población en general para que perciba el consumo de drogas como un problema de salud y no como un acto delictivo por parte de los consumidores, así como disminuir el estigma que se tiene sobre las mujeres consumidoras, cuyas cifras han incrementado.

Añadió que es precisamente este sector quien menos asiste a tratamiento, y las que llegan a asistir van principalmente a terapias individuales y no a las grupales como ocurre con los hombres, lo que atribuye al estigma y hostigamiento que existe.

Finalmente, destacó que reforzarán este tema con el Instituto Colimense de las Mujeres (ICM) y con otras organizaciones que representan a ese sector para que no se queden rezagadas sin recibir un tratamiento.