La directora del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM), Mariana Martínez, informó que seis de cada diez mujeres que se han acercado a conocer la estrategia de los “asientos naranjas” en las unidades del transporte público colectivo, han manifestado haber sido víctimas de acoso sexual en este medio.

Lo anterior lo dijo la funcionaria estatal al presentar dicha estrategia que forma parte de las acciones contempladas en la Alerta de Violencia de Género, emitida por la Secretaría de Gobernación (Segob) el 20 de junio del presente año ante representantes de diversas organizaciones civiles relacionadas con la defensa de los derechos de la población femenil.

A decir de la directora, esta estrategia es una parte de toda la política integral que están tratando de impulsar por parte del Gobierno del Estado a través del ICM en conjunto con la Secretaría de Movilidad (Semov) y la Secretaría de la Juventud (Sejuv) y que lo que pretende hacer es crear un espacio seguro para las mujeres en el transporte público.

“Muchos nos están preguntando si es una política de segregación, que es una política de exclusión hacia los varones, yo creo que esta política tendría que ser vista como sensibilización, ojalá no necesitáramos asientos naranjas, pero en estos momentos los casos de acoso en el transporte público nos obligan a crear asientos naranjas mientras creamos un diagnóstico sobre la movilidad de las mujeres en la entidad”, afirmó.

Mencionó que el año pasado la Semov registró sólo una queja por ese tipo de acoso y este 2017 se han registrado tres, sin embargo considera que si no hay muchas denuncias al respecto es debido al bajo índice que existe tanto a nivel nacional como a nivel estatal.

“Claro que mucho de esto tiene que ver con si recurrimos o no a las instituciones para poder denunciar, hay que recordar que el índice de denuncia a nivel nacional es del 9 por ciento, en Colima estamos sobre el 13 por ciento; entonces si de ahí sacas un porcentaje encuentras la lógica de por qué hay tres quejas en la Secretaría de Movilidad, pero seis de cada diez mujeres que hay venido al autobús nos han dicho que han vivido algún tipo de acoso”, afirmó.

Refirió que si bien no hay un delito que se llame acoso sexual en los medios de transporte público, recordó que sí existe el delito de hostigamiento, que habla de una relación de poder y que evidentemente al hablar de teorías de género, se habla de que existe una relación entre mujeres y varones donde las mujeres no necesariamente están en una condición de no vulnerabilidad.

“Y en este sentido podría iniciarse una denuncia, incluso un tocamiento ya no es acoso, sino es abuso sexual, está penado por el Código Penal”, añadió.

La directora del ICM hizo una invitación a la población en general para sumarse en sororidad para que cuando vean algún acto relacionado con ese tipo de acoso, colaboren y apoyen a las mujeres en la situación que estén enfrentando.

A las mujeres que utilizan el transporte público les recomendó además, que en caso de ser víctimas de ese tipo de acoso, tomen alguna fotografía o video sólo si no ponen con ello en riesgo su integridad, aunque aclaró que no es necesario de tener esas evidencias para que se pueda activar algún mecanismo de derechos humanos.

Añadió que ya los choferes están sensibilizados al respecto de esta estrategia, pues recordó que este año, para obtener el gafete tuvieron que pasar un curso sobre la materia, de manera que dijo, “tendrían que responder a una solicitud de apoyo de cualquier mujer o de cualquier otra persona”, en caso de que se presente algún hecho abordo de sus unidades.

“El momento en que se lanzan (los asientos naranjas) depende de los acuerdos tarifarios, por eso comenzamos con Manzanillo, ahora que ya están los asientos, ahora vamos con la población, ya está de nuestra parte y en nuestra cancha la sensibilización y en la población sumarse a que podamos comprender que las mujeres sí vivimos el acoso en los medios de transporte”, indicó.

Por su parte, Blanca Ballesteros, titular de la Unidad de Género de la Semov, mencionó que una de cada tres mujeres a nivel nacional han sufrido acoso en los espacios públicos y que además de acuerdo al Inegi, más del 70 por ciento de la población colimense tiene una sensación de inseguridad al usar el transporte público, y de ese porcentaje, el 50 por ciento de los casos son mujeres.

“Lo que nosotros queremos es mandar el mensaje, no de reforzar la separación de uno y otro, sino el evidenciar la necesidad de erradicar una violencia que están sufriendo diario miles de mujeres, no solamente en Colima sino en todo el país, y también evidenciar toda esta desigualdad que tenemos entre hombres y mujeres en la forma en cómo nos movemos”, señaló en relación a los asientos naranjas.

Y expuso que hasta el momento llevan cerca de 3 mil 500 personas relacionadas con el servicio de transporte público que ya han sido capacitadas en todos los municipios en temas de equidad y de violencia para que estén al tanto de cómo responder ante un evento de violencia.

Finalmente, Argelia López, directora del Instituto de las Mujeres para el municipio de Colima, expuso que ya se está implementando el Plan de Patrullaje Preventivo que consiste en realizar recorridos constantes por zonas consideradas como prioritarias donde ya ha sido detectado que las mujeres han sufrido violencia.

Y aunque aceptó que la violencia hacia las mujeres suele darse en todo el municipio, resaltó que hay zonas donde es más sentido el problema de acuerdo a la experiencia y la percepción, pero también adelantó que ya están trabajando en la realización de un diagnóstico más puntual al respecto.

Según informaron, la estrategia de incluir ocho asientos naranjas en las unidades del servicio público de transporte colectivo será permanente y se tiene proyectado que al menos un 20 por ciento de los 650 autobuses que existen en toda la entidad cuenten con ellos.