El líder de los taxistas de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Hugo Chávez Ríos, dio a conocer que elementos de esta organización identificaron diversos vehículos que sospechaban que prestaban algún servicio de transporte público e integraron un expediente que integraron a la autoridad estatal.

Los taxistas integraron este expediente que entregaron a la Secretaría de Movilidad (Semov) luego de tomar más de 150 fotografías a vehículos que les resultaban sospechosos pues recogían a alguna persona en algún punto de la entidad, la cual se subía en el asiento trasero de las unidades en cuestión.

Sin embargo, en el intercambio de información con la autoridad estatal, al revisar dichas fotografías se percataron que algunas de las unidades tenían antenas propias de vehículos oficiales que podían contar con algún chofer encargado de movilizar a funcionarios públicos.

Chávez Ríos aseguró que están a la espera de los resultados de los operativos comprometidos por la Semov para la detección de taxis piratas.

“Yo le comenté (a la secretaria de Movilidad) que por qué no hablaba con cada una de las agrupaciones que tienen intención de operar las plataformas (digitales) y decirles que no se operen este tipo de unidades hasta que no esté autorizada la plataforma, y que si no, que les cancele la petición”, argumentó.

El líder transportista recordó que de acuerdo a la Ley de Movilidad Sustentable para el Estado de Colima, a nivel estatal únicamente se debe permitir la operación de 90 unidades de esta modalidad, y 52 en Colima y Villa de Álvarez, correspondientes al 4 por ciento del parque vehicular de este sistema de transporte.

Finalmente, consideró que es un riesgo hacer uso de este tipo de unidades, pues dijo que, al no estar reguladas, no cuentan con el seguro al que están obligados los taxis tradicionales, y que en otros estados del país y otras partes del mundo han ocurrido violaciones y falta de respeto hacia los usuarios.

Nota del editor: En una versión inicial de esta nota el líder de los taxistas había asegurado que algunas de las unidades de las que sospechaban que prestaban el servicio de taxi de manera irregular eran propiedad del Congreso, pero después reconoció que en el expediente que entregaron a la autoridad incluyeron a unidades de las cuales la sospecha surgió porque un pasajero fue recogido y se subió al asiento trasero y porque contaba con antenas de radiocomunicación.

*Con información de Gabriela Flores.