La mañana de este martes (3) se registró un altercado entre estudiantes de la Universidad Tecnológica de Manzanillo (UTEM) y elementos de la Policía Estatal cuando un grupo de alumnos no permitió la entrada al plantel como parte de una manifestación en apoyo a profesores que tendrían que ser recolocados.

En rueda de prensa posterior a los hechos, Gilberto Uribe, rector de la UTEM, aseguró que si bien se registró un altercado entre algunos estudiantes que pretendían cerrar la institución y otros más que se manifestaron en contra de dicha acción, nadie resultó lesionado debido a la confrontación con elementos de la Policía Estatal y negó que se utilizara gas lacrimógeno, como aseguraban algunas personas y medios en redes sociales.

Uribe expuso que lo ocurrido esta mañana a las afueras de la Universidad, surgió porque la mayoría de los alumnos se manifestaron en contra de que se siguiera cerrando la escuela y suspendiendo clases, pero las cosas subieron de tono y los grupos comenzaron a empujarse, por lo que se tuvo que llamar a elementos de seguridad.

Minutos después llegaron patrullas de la Policía Estatal con elementos preparados con herramientas antimotines, hubo algunos jaloneos con alumnos que no pasó a mayores.

Precisó que luego de entrevistarse con los secretarios general de Gobierno, Arnoldo Ochoa, y de Educación, Óscar Javier Hernández Rosas, los académicos inconformes habían aceptado firmar contratos individuales y suspender el conflicto, sin embargo, finalmente determinaron que no lo harían.

“Desde la semana pasada los jóvenes que son mayoría han estado friccionándose con los jóvenes que han estado cerrando de manera intermitente la Universidad, ya había conatos de violencia, hoy las cosas subieron de tono, comenzaron a empujarse, alguien habló a seguridad, no hubo ningún estudiante golpeado, no hubo lanzamiento de gas pimienta”, resaltó.

El académico explicó que la problemática que enfrenta la Universidad surgió en diciembre del año pasado, cuando la Contraloría de Gobierno del Estado hizo una auditoría a la institución, y al revisar el área de Recursos Humanos, detectaron que algunos profesores no contaban con el perfil adecuado, por lo que solicitaron que fueran colocados en el nivel correspondiente.

Añadió que esta situación provocó la inconformidad de aproximadamente 13 profesores, quienes en alianza con algunos alumnos comenzaron a externar su desacuerdo con la situación, pidiendo la renuncia del rector.

“La Contraloría me pide que corrijamos esta situación, se le da aviso a los maestros y surgen inconformidades porque teníamos que bajarlos del nivel que tenían, además la Contraloría nos dijo que se tenían que firmar contratos individuales de trabajo, esto genera una inconformidad, resultaron hasta 13 maestros inconformes, casi todos de la carrera de mantenimiento y en alianza con algunos alumnos empiezan a externar inconformidades”, añadió.

“Por indicaciones del gobernador intervienen los secretarios de Educación y de Gobierno para negociar con los maestros, en total son 13 maestros y 45 estudiantes, y la comunidad estudiantil está conformada por 113 maestros y mil 200 estudiantes”, abundó.

—¿Considera que hay actores políticos aprovechándose de la situación?

“Desconozco, pero es un pequeño grupo que está afectando a la totalidad de la comunidad universitaria (…) Ayer se había acordado que los estudiantes que habían sido involucrados en esta situación no iban a ser considerados en ninguna represalia”.

Gobierno del Estado se manifiesta abierto al diálogo

Por su parte, el Gobierno del Estado se manifestó abierto al diálogo con los estudiantes y profesores que han cerrado al menos en tres ocasiones las instalaciones de la UTEM.

En un comunicado, el gobierno de Ignacio Peralta manifestó que en coordinación con los titulares de la secretarías de General de Gobierno y Educación han planteado una estrategia que permita resolver progresivamente los planteamientos que los estudiantes han hecho.

Finalmente, se hace un llamado para que los alumnos se mantengan en el marco legal y no permitan ser influenciados por agentes externos que lo que buscan es desestabilizar la institución, continuar dialogando y construyendo consensos que permitan dar respuesta a los planteamientos e inquietudes de los estudiantes y docentes, privilegiando el derecho a la educación que cada persona tiene.