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| Jueves 15 de octubre |
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Uno de los contrastes más vergonzantes en México
es la cantidad de ricos y pobres, porque en los últimos años
cada vez aumenta por millones la gente pobre, pero cada vez
aumenta también la cantidad de millones de dólares que tiene
el pequeño grupo de gente inmensamente rica. Oye, los pobres
son cada vez más pobres, porque NO hay suficientes oportunidades
de trabajo seguro y remunerador. Los supermillonarios,
crecen también, por las leyes injustas que lo permiten, así como
por la enorme corrupción que existe en los altos niveles
del gobierno, que deciden a quién facilitar los grandes negocios.
Y lo más triste: que los nuevos archimillonarios de los últimos años,
salvo uno que otro capo del crimen organizado, casi todos vienen
de la alta política o de las dirigencias gremiales. Porque ahora,
hay tanta competencia en los negocios, que difícilmente alguien
puede hacerse millonario de la noche a la mañana en forma honesta.
En cambio, eso SÍ lo pueden lograr quienes en todo el país
abusan del poder público o de las cuotas de sus organizaciones.
Presidente Calderón, secretario Carstens, Congreso de la Unión,
a cada uno:
¡Vacúnate!
En vez de aprobar más y nuevos impuestos que tanto perjudican
a la gente pobre, mejor aplíquenle el detector de mentiras
a los grandes funcionarios y exfuncionarios; ahí van encontrar
todo el dinero que le hace falta al país… y hasta les va a sobrar.