Alguna vez fueron la periferia de la capital, pero hoy forman parte del corazón de la ciudad. Hay zonas cuya historia inicia a escribirse en el siglo XVII y otras cuyas calles empezaron a tomar forma por la década de los 80, pero en su mayoría, todos tienen algo en común: los barrios del centro de Colima se erigieron alrededor de templos y comercios.

Su origen está plasmado en libros y algunos historiadores se esfuerzan en preservar los detalles, sin embargo, su legado no desaparece de sus manzanas. La historia la cuentan las ruinas de casas y edificaciones antiquísimas. A la par, un nuevo relato se escribe: caras nuevas, negocios que recién abren sus puertas, construcciones que cambian la cara de sus calles.

Si bien algunas tradiciones y fiestas permanecen, estas también han tenido que compartir espacio con festejos que apenas se instauran. Festivales que no solo contemplan a las personas que viven a algunas cuadras a la redonda, sino que pretenden atraer a gente de todo el estado y entidades aledañas.

La dinámica de estas zonas tampoco ha permanecido inamovible en el tiempo, quienes tienen décadas en el lugar, han tenido que acostumbrarse a los rostros que llegan a poblarlo y que no están particularmente interesadas en formar un vínculo con los vecinos o con el barrio, o acostumbrarse a que éste se vaya despoblando poco a poco.

Actualmente el centro de Colima y sus barrios, viven una dicotomía. Por un lado, la resistencia. de negocios que han perdurado por décadas y ven pasar la modernidad, manteniendo sus giros originales. Por el otro, comercios que han cerrado sus puertas al no poder adaptarse al mercado. Cuadras apacibles llenas de casas y familias. Tiendas y talleres que buscan su oportunidad en uno de los lugares más concurridos de la capital. Cuadras llenas de bullicio en la desembocadura de avenidas principales. Vecinos que se conocen desde niños. Desconocidos que han hecho de los departamentos y casas en renta su hogar. Monumentos que cuentan pasajes que pocos conocen.


Texto: Rosario Gutiérrez | Foto & Video: Massiel Hernández |

RL eligió cinco barrios del centro de la capital para visitarlos y conocer la historia que cada uno tiene para contar.

¿Qué hace ser del barrio a la gente que ahí habita?

¿Cuál es su futuro?

Nuestro primer acercamiento es un recorrido por sus calles para conocer su delimitación territorial y echar un vistazo al tipo de negocios, casas y vecinos.

Haremos un repaso por su historia, por su inicio. Nuestra fuente es Osvaldo Mendoza, un historiador colimense que nos dio un breve paseo por los albores de estos cinco iconos urbanos.

Obregón

El barrio se llama así por el “Mercado Obregón”, uno de los puntos más concurridos de la zona. Se establece en 1860. Cuando formaba parte de la periferia de la Ciudad y para defenderse de bandidos, había una muralla en lo que actualmente es la calle Belisario Domínguez.

La Merced

Su nombre se lo da el Convento de los Mercedarios, cuyas ruinas se encuentran contra esquina de donde ahora se erige la Presidencia Municipal de Colima. El barrio actualmente abarca desde el Templo de la Merced (a un costado del Jardín Núñez) hasta la Calzada Galván Sur. Antes de 1747, solo abarcaba las inmediaciones de la calle Gildardo Gómez.

La Atrevida

Una fábrica de hilados y tejidos que abre sus puertas por 1850 le da el nombre a este barrio. Hace casi 170 años era considerada como una zona alejada. La fábrica pertenecía a extranjeros que aprovechaban la cercanía del Río Colima para hacer funcionar sus maquinarias. Las ruinas del lugar aún existen.

La Salud

Nace en 1864, cuando se construye el Templo de la Salud. Es popular porque en sus casas nacieron colimenses de renombre como Manuel Álvarez o Pablo Silva García. También se le reconoce como uno de los barrios con más fiestas y tradiciones.

El Mezcalito

Otro caso donde un negocio transfiere su nombre al barrio. Se trata de una vinatería que se establece en el lugar en la década de 1980. Originalmente es llamado “Unidad Habitacional Reforma”. Los terrenos son donados a quienes tienen menos recursos, provocando que en la zona viva mucha gente sin solvencia económica ni acceso a educación. Esto lleva problemáticas sociales ligadas a la delincuencia, que se recrudecen con las crisis que el País vive en los 80 y 90, así como con el auge de las pandillas a partir de 1984.

Reportaje en serie

En los próximos días, en RADIOLEVY.COM publicaremos lo que nos encontramos en cada uno de estos 5 barrios colimotes, uno por semana. Estén pendientes de estas entregas en nuestro sitio web y redes sociales, así como de la programación radiofónica en 98.9 FM.