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 El Barrio de La Merced 

“Ahorita si me bajo los pantalones y me doy de nalgadas, ni quién se dé cuenta”, dice una de las vecinas del Barrio de La Merced, que no accede a ser grabada por nuestro equipo, pero cuenta que en su calle, la Pimentel Llerenas, había una vecindad y que los jóvenes de ahí sumaban 100, pero ahora quedan ya muy pocos.

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Carlotita, quien tiene más de cinco décadas viviendo en este lugar, también siente los pesares de la falta de cohesión que se ha instaurado en el Barrio, pues aunque aún tiene vida porque gente nueva llega a habitarlo, esto ocasiona que los vecinos que llevan más tiempo ahí, ya no conozcan a todos quienes los rodean ni se ayuden tanto entre sí. “A veces ni desayuno, porque no hay quién te vaya a hacer un mandado”, se queja.

 

Lee: 📝 10 cosas que distinguen al Barrio de La Merced

“El Barrio era muy alegre; mucha gente. Lo que ven caído de monte, eran casas. Ahorita faltan negocios que ya se acabaron, había panaderías, había billar (…) creo que se está acabando”, agrega Carlotita.

Sin embargo, todos los que habitan este Barrio parecen contentos con la zona del Centro en la que están ubicados, pues tienen todo cerca, a pesar de colindar con la calle Lerdo de Tejada, considerada peligrosa por los vecinos del lugar.

De acuerdo al censo de 2010 del INEGI, al barrio de La Merced lo integran 910 personas, de las cuales, 334 tienen entre 30 y 59 años, 211 entre 15 y 29. El grupo de edad de más de 60 años suma 189 personas y, quienes tienen entre 0 y 14 años, son 176.

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Las calles que lo delimitan son Francisco I. Madero, Nicolás Bravo, Silverio Núñez y Calzada Galván Sur.

 

La Calzada es una arteria importante del Municipio, que no solo tiene una rica historia de sendos cambios en ella, sino que también se trata de un punto de referencia en los recuerdos del Barrio, pues los habitantes más longevos, recuerdan cuando la vialidad no estaba pavimentada, cuando en sus alrededores no había casas. Donde hoy hay una gran tienda comercial, nos cuentan, antes había un panteón.

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También encontramos que la pertenencia al Barrio no depende de haber nacido ahí, sino de la convivencia que sus habitantes tienen con quienes lo integran. “Sí me siento del Barrio, porque vivo más aquí que en la casa”, nos platica Rigoberto, quien ha trabajado desde hace 46 años en uno de los talleres de soldadura que está dentro de La Merced.

 

Me siento del Barrio, de hueso colorado, porque tengo mucho tiempo viviendo aquí”, afirma Rosario, que trabaja en una tienda de equipales por la calle Nicolás Bravo, establecimiento que según los vecinos, es de los más viejos y representativos del lugar.

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Rosario cuenta que en una época había un molino. Más allá de que las vecindades ya no existan, no cree que el Barrio haya cambiado mucho ni vaya a hacerlo, pero coincide con algo que expresan con preocupación todos los vecinos de La Merced y de los demás barrios que RL ya ha visitado: la inseguridad está a la orden del día.

Era tranquilo. Ahora me siento más incómoda porque por aquí hay muchos sinvergüenzas”, platica María Dolores, quien lleva 75 años viviendo en la misma casa en la calle Pimentel Llerenas, vialidad que asevera, solía ser “la orilla de la ciudad”.

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La Menudería Jiménez, que abre desde las 4 de la mañana; la Librería Hidalgo, a la que miles de estudiantes han acudido por décadas a conseguir textos; los Pollos Villicaña, que iniciaron en una casita y “ahora son un imperio”, según cuentan sus vecinos; son algunos de los puntos más significativos del Barrio.

 

Los techos de teja se han caído de muchas de las casas. La dinámica de los vecinos que salían a platicar todos los días a las puertas de sus casas, ha cambiado, para dar paso a nuevas formas de relacionarse, con otras personas y nuevas construcciones.

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Sobre el futuro del Barrio, quienes han visto pasar el tiempo por sus calles, no pronostican modificaciones sustanciales, aunque prevén que si la inseguridad continúa al alza en la zona, las edificaciones llegarán a estar “prácticamente cerradas, como en Ciudad de México”, augura Gardenia, la jefa de barrio, quien también sentencia: “lo que no perdonan los vecinos de La Merced es la posada de cada fin de año”.

 

Tres de cinco

En http://radiolevy.com/serdelbarrio te dijimos cuáles son los cinco barrios que visitaremos para este reportaje en serie. Puedes ver y leer:

‘SER DEL BARRIO OBREGÓN’

‘SER DEL BARRIO DEL MEZCALITO’

En la próxima entrega, el Barrio de La Salud.

 

Texto: Rosario Gutiérrez | Foto & Video: Massiel Hernández |