El titular de la Secretaría de Salud y Bienestar Social (SSyBS), Ignacio Federico Villaseñor, dijo al comparecer por la glosa del Segundo Informe de Gobierno ante los diputados locales, que los recursos que se destinan a la compra de medicamentos y material de curación “no han venido alcanzando” para estos objetivos, por lo que se busca realinear la situación financiera y lograr esa suficiencia.

Precisó que de los mil 705 millones de pesos que le fueron asignados este año a esta dependencia estatal, entre un 70 y 75 por ciento son destinados a la nómina de la dependencia, mientras que 100 millones son para medicamentos, 38 millones para material de curación y el resto, entre 300 y 400 millones de pesos, se destina a la corrección y mantenimiento del equipo.

Dijo además que, en años anteriores, la aportación del Estado era mucho menor a la que ha habido este 2017 y añadió que aunado a los 25 millones de pesos que el gobierno estatal aumentó para la adquisición de material de curación, aportó otros 40 millones con la finalidad de utilizarlo como parte de la cuota de la aportación estatal líquida producto del convenio que existe con el Seguro Popular.

Indicó que esta última aportación es la que les está permitiendo abordar rezagos que tienen, como es la revisión de la infraestructura, el mantenimiento y la corrección en el equipo médico; pero aclaró que ese presupuesto viene etiquetado y no lo pueden utilizar para otros objetivos.

Villaseñor aseveró que tras los paros temporales que se dieron en algunas áreas del Hospital Regional Universitario este año por la falta de material de curación e insumos, esta situación ha venido subsanándose en el transcurso del año “sin llegar a tener totalmente resuelto el problema”.

“Se falló una licitación en días pasados, lo que permitirá tener un abasto que nos cubrió parte de octubre, nos cubre noviembre, diciembre enero y nos da tiempo a sacar la siguiente licitación para todo el año, para mantener un abasto adecuado. El dinero que se destina tradicionalmente a esos rubros, insisto, no ha venido alcanzando, motivo por el cual se esta realineando la situación financiera para buscar tener suficiencia para la adquisición de los diferentes insumos”, afirmó.

Uno de los cuestionamientos que le hizo la diputada única de Movimiento Ciudadano, Leticia Zepeda, fue en relación a los vehículos abandonados que tiene esa dependencia, la licencia de sanidad que tiene pendiente el almacén del Hospital Regional Universitario, así como si era verdad que los exsecretarios Agustín Lara Esqueda y Carlos Salazar tenían una plaza en esa dependencia.

En el caso de los vehículos, el funcionario reconoció la necesidad de dar de baja algunas unidades, sustituir algunas otras y adelantó que se buscaría hacer lo correspondiente; por lo que respecta al almacén, mencionó que la referida licencia ya estaba en trámite; mientras que en torno a las plazas, explicó que Lara Esqueda ya estaba jubilado, mientras que desconocía el estado de Salazar.

En relación a las preguntas de los diputados José Guadalupe Benavides del PRI, el independiente Javier Ceballos y Zepeda Mesina, sobre el Hospital Materno Infantil de Villa de Álvarez, el secretario de Salud destacó que este ya está operando en áreas como consulta externa, prenatal, laboratorio, Rayos “X”, servicio social, farmacia y desarrollo infantil temprano.

Además, recordó que para ese hospital se autorizaron 146 plazas, de las cuales 96 serán estatales y 50 federales, aseguró que su costo de operación será de 53 millones 600 mil pesos, además de los 40 millones que se le destinarán de la aportación solidaria estatal y aseveró que esos recursos son producto de una redistribución a través de aportaciones extraordinarias del Estado, pero aclaró que no se le quitarán recursos a ninguno de los hospitales ya existentes.

Si bien los legisladores Ceballos y Benavides, así como Mirna Edith Velázquez del PAN, cuestionaron sobre la situación de los centros de salud en la entidad, no fue sino hasta en la entrevista con los medios de comunicación donde ahondó que había siete de estos que no contaban con un médico que los atendiera diariamente.

Explicó que si no cuentan con ese personal, es porque no ha habido pasantes, además de que cuando habían intentado contratar, los médicos no han aceptado irse a esas comunidades, entre las que están Campo 4 y Laguinitas en Comala, así como El Terrero en Minatitlán, pero dijo desconocer si el hecho de que no aceptaban se debía a la inseguridad.

Finamente, negó que no se esté prestando el servicio en esas comunidades, pues dijo que esto se hace a través de las Unidades Móviles de Salud, aunque aceptó que dicha atención no se da diariamente, sino cuando les toca la ruta de las mismas.