El alcalde de Cuauhtémoc, Rafael Mendoza, explicó que enteró al Partido Acción Nacional (PAN) de su proyecto de mototaxis y que su dirigencia no le ha manifestado ninguna postura en contra del mismo, ni tampoco de cómo procedió para impedir que la Secretaría de Movilidad detuviera y asegurara un par de unidades que la dependencia estatal considera que operaban sin los permisos necesarios.

En entrevista como RadioLevy, el presidente municipal cuauhtemense dio a conocer que seguirá una defensa jurídica del caso que no quiso precisar, pero adelantó que no sólo no se echará para atrás con este proyecto, sino que lo ampliará, sumando siete mototaxis más para la cabecera municipal (llegando a 14), 12 para la comunidad de Quesería y tres para El Trapiche.

“Hemos tenido reuniones y está informado completamente, lo único que quiere el partido también es beneficio para los ciudadanos, y es lo que estamos haciendo, beneficiar a los ciudadanos, no estamos perjudicando a los ciudadanos”, explicó.

“No me voy a quedar con los brazos cruzados, voy a defender mi proyecto ante el Gobierno del Estado, mi proyecto y el de los ciudadanos (…) Ellos están actuando arbitrariamente, no respetan la ley, yo les estoy mostrando los artículos donde se me permite tener la unidades, lo vamos a pelear jurídicamente y lo vamos a sacar”, añadió.

Por otro lado, dijo que analiza la posibilidad de impulsar una iniciativa de ley para que la normativa en materia de Movilidad expresamente contemple la modalidad de “mototaxis”.

—¿Por qué no esperar a modificar la ley para que lo contemple, por qué no evitar este conflicto? ¿Te gusta el conflicto?

“El único avance que se haría con los diputados es para que se incluya la palabra mototaxi , porque de ahí en fuera no le veo más (…) No, claro que no me gusta el conflicto, voy a trabajar en ese tema, te lo aseguro, y lo vamos a sacar adelante”, añadió.

Finalmente, consideró que no es él quien está actuando arbitrariamente, sino la Secretaría de Movilidad, pues asegura que intentó resolver el conflicto con la unidad detenida haciendo uso de la legislación municipal, mientras que la dependencia estatal llegó sin ninguna orden.