Para Sergio Bueno, tomar por tercera ocasión la dirección técnica de Jaguares de Chiapas para intentar salvarlo del descenso era un reto complicado, y aunque siempre tuvieron en sus manos la posibilidad de mantenerse en la máxima categoría, algunos factores puntuales influyeron en que no ocurriera la salvación.

“Llego al equipo con esa tendencia negativa, pero se volvió un reto importante, relevante (…) Arrepentirme no, en lo absoluto, sabía que el tema era complicado, que el riesgo es alto, pero verdaderamente siempre estuvo a nuestro alcance la salvación”, señaló en entrevista con RadioLevy.

El entrenador colimense expuso que una vez concluida la campaña regular del torneo Clausura 2017, en la que a pesar de la victoria 1-0 sobre Atlas, se decretó el descenso Chiapas por el triunfo de último minuto de Monarcas Morelia en casa de Monterrey, se da cuenta que un punto dejado en el camino habría sido suficiente para permanecer en la Liga MX.

Y es que a pesar de las importantes victorias conseguidas sobre Toluca, Tigres y Chivas, equipos clasificados a la liguilla, así como sobre el América, un gol en contra de Pachuca en la Jornada 1, contra Necaxa en la 11, contra León en la 10 o contra Xolos en la 14, les habría permitido sumar unidades suficientes para salvarse.

Sin embargo, según Bueno, el partido más relevante fue el de la fecha 6 en casa en contra de Morelia. Ese 12 de febrero, un mal primer tiempo de los chiapanecos dejó a los michoacanos 2-1 al medio tiempo con goles de Andy Polo y Raúl Ruidíaz, mientras que Gabriel Achilier marcó un autogol a favor de los felinos.

Sin embargo, para la segunda mitad hubo mayor intensidad por parte del equipo del colimense, que mejoró y al minuto 86 tuvo un penal a favor cobrado por Christian “El Hobbit” Bermúdez, fue detenido por Carlos Rodríguez.

“Ahí hubiera sido un empate, un penal normalmente es una ocasión inmejorable de gol, con ese empate estaríamos salvados, pero bueno, no es por echarle la culpa al que lo falló”, consideró.

Además, negó que los impagos a los jugadores de su plantilla de los que se hablaron durante la temporada anterior siguieran este semestre y si hubo alguna problemática que los distrajo su objetivo ocurrió luego de la Jornada 8, cuando separó a futbolistas al considerar que no se esforzaban lo suficiente.

Tras esa fecha, cuando vencieron 4-3 a Chivas, Jaguares acumuló ocho partidos sin conocer la victoria, sumando sólo cuatro unidades, además de los tres de la victoria sobre el Atlas en el partido final.

“Se tomaron decisiones de apartar a algunos jugadores que no estaban manteniendo el nivel de compromiso que hay que tener en un equipo que está jugándose la vida jornada a jornada”, explicó.

Sobre su futuro, dijo que tiene contrato con Chiapas durante todo mayo y si lo buscan de un club del máximo circuito, estaría dispuesto a regresaría al máximo circuito si le hablan de otro club, pero si la directiva decide renovarlo, no dudaría en continuar al frente de ese club.