Los empresarios atuneros de Manzanillo están en contra de la decisión del gobierno mexicano para crear una zona de exclusión pesquera en el archipiélago de Revillagigedo, pues su producción se afectaría en un 20 por ciento.

En entrevista con RadioLevy previo a que el presidente Enrique Peña Nieto firmara el decreto con el cual se creó el Parque Nacional Revillagigedo, el pasado viernes (24), con el cual queda prohibida toda actividad pesquera en la zona, el presidente de Grupomar, Antonio Suárez Gutiérrez, consideró que se trata de un tema político más que uno de carácter científico.

“Nos van a quitar una parte importante de las Islas Revillagigedo, no vamos a poder pescar en la zona y no coincidimos, se han basado en cosas políticas, nos quitan más del 20 por ciento dentro de nuestra zona económica exclusiva”, subrayó el empresario de origen español.

Grupomar produce 1.7 millones de latas de atún todos los días en las instalaciones de Marindustrias, ubicada en el parque industrial de Fondeport en Manzanillo, y genera más de 3 mil empleos en el país, de acuerdo a los datos revelados por Suárez Gutiérrez.

El presidente de Grupomar comentó que con el decreto del Parque Nacional, el Gobierno federal va a obligar a las flotas nacionales a arriesgarse más en aguas internacionales o a importar más producto de otros países, lo que encarecería el precio final del atún que consumen los mexicanos.

En su columna del pasado 10 de octubre, publicada en El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola expuso que cada año se destinan aproximadamente 200 millones de pesos para subsidiar a empresas atuneras, las cuales tienen influencia en las decisiones que se toman en la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Agregó que, según datos de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), en los últimos cuatro años, el peso de los ejemplares capturados se redujo en más de la mitad, es decir, son peces más jóvenes, lo que merma también su precio. Además, otras especies, incluso algunas de ellas amenazadas, son atrapadas junto a los atunes.

Pescadores y ambientalistas, entre ellos los integrantes de la Coalición en Defensa de los Mares de México (Codemar), piden que los atuneros dejen de sobreexplotar los mares, por lo que es importante que exista la zona de exclusión en el archipiélago, además de que deberían tener planes de sustentabilidad a largo plazo, lo cual beneficiaría a la industria pesquera.

“Es esencial para esa industria concentrarse en superar sus problemas de sustentabilidad. Debe asegurar la viabilidad de sus propios intereses a largo plazo, entre los cuales, sin duda, destaca la conservación de stocks y ecosistemas que son objeto y soporte de su negocio. Revillagigedo será un factor clave para lograrlo, así como para garantizar una oferta sostenible de proteína de atún a largo plazo para los mexicanos”, destaca la Codemar en su página de Internet.

La pesca de atún rebasa las 100 mil toneladas anuales, y de acuerdo con datos de la CIAT, alrededor del 5 por ciento de ese volumen proviene de las Islas Revillagigedo.

Durante el evento del viernes, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano, detalló que con el referido decreto se protegerá a más de 88 especies endémicas, mientras que la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) implementará un sistema de comunicación y una red de monitoreo para la protección del Parque Nacional.

 

Con información de Jesús Lozoya