El presidente del Consejo Estatal de Productores de Limón del Estado de Colima, Óscar Ávalos, informó que ante la escasez de limón que enfrenta el país, han detectado que el cítrico colimense se comercializa en algunos lugares desde los 35 pesos, mientras que en la Ciudad de México alcanza los 45 pesos y en la frontera norte su precio oscila entre los 65 y 70 pesos.

Precisó que la escasez del fruto se presenta durante el primer trimestre de cada año, pero en el caso de Colima el fenómeno se agudizó porque durante los meses de enero, febrero y marzo se han presentado temperaturas más frescas que en otros años, lo cual ha generado que se retarde aún más la producción del limón.

Indicó que mientras en otras épocas del año en Colima se cortan arriba de las mil toneladas diarias, actualmente están cortando apenas 300, pero esperan que la producción mejore dentro de 15 o 20 días y con ello los precios vuelvan a bajar en beneficio sobre todo del consumidor final, que es quien reciente los altos costos del cítrico.

“Hemos venido cuidando de manera organizada que se corte fruta de calidad y dejando de hacerlo los sábados y domingos a efecto de evitar una sobre oferta que rebase la demanda que hay en el mercado tanto local, nacional e internacional y trae como consecuencia para el productor que los precios se mantengan y para el consumidor que haya fruta fresca y de calidad”, refirió.

No obstante, añadió que los productores de limón ven con preocupación que el consumidor final esté siendo afectado con esos altos costos que para él no tienen justificación, pues explicó que a ellos como productores, cuando mucho como les están pagando entre 16 y 18 pesos por kilo, y aunque reconoce que cada integrante de esa cadena productiva debe tener su margen de utilidad el precio al consumidor final no debería ser por arriba de los 25 pesos.

“No se justifica puesto que esto lesiona los intereses del consumidor (…) por ello nuestra invitación a Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) a que tome en cuenta este tipo de anomalías que se están dando al consumidor final y que no se nos culpe de ninguna manera al productor como es lo más común que ocurra puesto que consideran que el productor está especulando con la fruta cosa que no ocurre”, señaló.

Finalmente, reconoció que todavía hay productores y comercializadores que no entienden la intención de hacer las cosas bien en cuanto a suspender el corte, comprar o vender el fruto que aún no está bien desarrollado, y por ello hizo un exhorto para que atiendan esa recomendación, pues consideró que al hacerlo quienes finalmente son víctima de fraude son los consumidores que al ver la calidad del producto se desalientan de comprar más.