Un grupo de médicos residentes de la Unidad de Medicina Familiar número 19 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se manifestó la mañana de este lunes (21) para exigir que se cancele la rotación de campo hacia estados como San Luis Potosí, Durango, Zacatecas, Michoacán, Nayarit, Hidalgo y Veracruz por no haber las condiciones de seguridad necesarias para garantizar su integridad.

Los inconformes mencionaron que luego de entregar su pliego petitorio a las autoridades de esta Unidad, el cual está dirigió al director general del IMSS, Mikel Arriola, regresarían a sus labores diarias, sin embargo, también advirtieron que de no recibir una repuesta positiva, se irán a un patro total de labores.

El pasado jueves (17), los médicos residentes del Hospital Regional Universitario iniciaron un paro para exigir que se les mejoren sus condiciones laborales y de seguridad, el cual concluyó tras sostener una reunión con el titular de la Secretaría de Salud y Bienestar Social.

Antonio Mejía Ramírez, uno de los manifestantes, aclaró que esa protesta la estaban realizando sin demeritar ni poner en riesgo la atención que se brinda en esa Unidad de Medicina Familiar, pues afirmó que en cada servicio del que momentáneamente se retiraron, había médicos de base y suplentes realizando el trabajo para el que han sido contratados.

Añadió que con esa manifestación no estaban evitando trabajar como piensa el público en otras sedes en las que han protestado, sino que buscan que se mejoren las condiciones en las que se están formando como médicos especialistas, pues argumentó que en estos momentos se pone riesgo incluso sus vidas, pero también mencionó que lo estaban haciendo porque quieren brindar la atención de calidad que los derechohabientes merecen y exigen.

“Queremos que se garantice la seguridad en los lugares a los que vamos a realizar el servicio social y mientras eso no se logre exigimos realizarlo aquí en Colima, en el lugar en el que nos estamos formando, con ustedes, la población a la que nos debemos, a la que conocemos y a la que estimamos, aquí también hay muchas carencias y queremos ayudar a disminuirlas”, puntualizó.

Indicó que el punto clave de ese movimiento nacional denominado “Ni una bata menos” es la seguridad de ese gremio, pues recordó que en diversos estados muchos de sus compañeros han sufrido actos violentos tales como asesinatos, amenazas y hasta desapariciones forzadas, por lo que no permitirán que se les arriesgue más.

Dijo que además, durante muchos años en esa institución se ha incurrido en irregularidades al no contratar a médicos titulados con la preparación necesaria, de manera que terminan mandando a médicos familiares, como ellos, a los servicios de urgencias, por lo que también exigen que se comience a contratar el personal necesario y no hagan uso inadecuado del personal en formación.

Expusieron también que al no enviarlos fuera de la entidad a prestar sus servicios podrían ayudar en las diversas unidades de medicina familiar e incluso en el Hospital General de Zona No. 1 para desahogar la demanda que se tiene y acortar el tiempo de espera para las personas que requieren la atención de un médico familiar.

“Las personas normalmente tienen que llegar a la 1 de la mañana a buscar una cita en cualquiera de las clínicas cuando no la tienen ya programada (…) y tienen que estar haciendo fila para poder recibir una atención hasta las 4 o 5 de la tarde, y si nosotros nos quedamos el tiempo se va acortar”, precisó el médico familiar.

Finalmente, comentó que la convocatoria para manifestarse a nivel nacional la hizo el Colectivo de Médicos Residentes de todas las instituciones, y mencionó que en su caso el pliego petitorio fue entregado a Ignacio Moreno, director de la clínica en cuestión en presencia del director de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima, Javier Ceja Espíritu.