La diputada local panista, Martha Sosa, informó que este viernes (8) entregó al Congreso del Estado, al despacho del gobernador, Ignacio Peralta, y a la alcaldesa de Manzanillo, Gabriela Benavides, un escrito hecho por vecinos del puerto, para solicitar la no desincorporación de un terreno cercano a sus viviendas, donde se pretende construir, entre otras cosas, una bodega para almacenar químicos.

Mencionó que en la sesión ordinaria del pasado 30 de agosto, se bajó de la orden del día un dictamen donde el gobierno estatal pedía desincorporar del patrimonio del Estado un terreno de 2 mil 600 metros, ubicado en uno de los desarrollos inmobiliarios de mediana dimensión y de alta plusvalía para que la Secretaría de Salud y Bienestar Social construyera oficinas, bodegas y demás infraestructura para el área de Vectores.

De acuerdo a la legisladora, esas instalaciones serían destinadas para control, uso y operación de fumigantes, larvicidas y una serie de sustancias tóxicas, donde incluso los trabajadores se tendrían que estar aseando diariamente antes de retirarse para evitar la contaminación, en una zona que, dijo, “tiene un uso de suelo mixto habitacional medio y una gran preponderancia con la zona habitacional”. de acuerdo al Programa de Desarrollo Urbano.

Añadió que tras lograr que bajaran la iniciativa del Pleno, ella y sus compañeros de bancada se reunieron con los vecinos del lugar, quienes inicialmente desconocían el tema, pero después manifestaron su rechazo, por lo que les sugirieron hacer el planteamiento ante las instancias respectivas.

Mencionó que tras la reunión, le entregaron el escrito dirigido a las tres instancias referidas, acompañado de 605 firmas, en el cual “están manifestando la importancia del razonamiento antes de desincorporar el terreno, para darle un uso que no es compatible con el uso de suelo preponderante de esta zona”.

Afirmó que la mayoría de los firmantes compraron en la década de los 90 casas o propiedades dentro de cotos o en las colonias cercanas, con un desarrollo inmobiliario integral en el cual se señalaba a esa zona como “donación de la constructora para equipamiento urbano o área verde”.

“Nosotros esperamos sensibilidad del gobernador, esperamos que lea a profundidad lo que él no firmó, porque este trámite lo hizo el secretario general de Gobierno (Arnoldo Ochoa) y que entienda lo razonamientos de los manzanillenses y que les dé la razón y él mismo se encargue de dar marcha atrás a este procedimiento”, sugirió.

Finalmente, reconoció que Salud estatal debe cumplir con el Programa Nacional de Vectores que la obliga a contar con instalaciones adecuadas, pero está convencida de que se tienen otras propiedades y terrenos en zonas con menos concentración poblacional, donde podría realizarse esa infraestructura sin afectar a los manzanillenses, pues advirtió que algunos ya están pensando incluso en ampararse.