Este jueves Santo en un recorrido por las calles principales de la capital del estado, se pudo encontrar que a excepción de unos cuantos automóviles y peatones, la cara de la ciudad fue de desolación, puesto que la cotidiana congestión vial (principalmente en horas pico) quedó de lado, así las vialidades se mostraron vacías, silenciosas ante la también disminuida circulación de unidades de transporte público y de taxi.

Como complemento a la tranquilidad vial y un día nublado,  se presentaron ligeras precipitaciones en algunas zonas, en lapsos breves que fomentaron la ausencia de personas en la vía pública de la ciudad.

Con información de @cintlicar

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