Una vez más comprobamos que las acciones de los gobernantes, van en sentido contrario a lo que expresan en sus discursos. Hace unos días se anunció con bombo y platillo la Ley Anticorrupción y muchos preguntamos ¿En el PRI? ¡Cómo! Pues el último gobierno priista se despidió con un Fobaproa, y el nuevo gobierno podría inaugurarse con otro como apuntan analistas como Enrique Galván Ochoa. Recordamos que el Fobaproa rescató a los bancos privados endosando la deuda a la población del país y ahora se conoce una propuesta del PRI presentada hace unos días en el Senado para un Fobaproa para rescatar a Estados y Municipios de la bancarrota en que lo dejaron los pésimos políticos y abusados pillos que padecemos.

Se necesitan alrededor de medio billón de pesos y, como es de esperarse, la propuesta de los Senadores no habla de fincar responsabilidades a gobernadores y alcaldes culpables del desastre y saqueo que seguirán impunes. Esto es lo que nos tienen preparado para el inicio del nuevo gobierno de EPN. Lo peor es que con esto se dará luz verde para que sigan ocurriendo estos saqueos. Como alerta la máxima: Delito que no se sanciona, se repite.

Pero también en los hogares las drogas –de las otras- nos tienen ahogados y ya estamos pensando o nos hacen pensar, en adquirir más. Copiando las modas de Estados Unidos también aquí se les ocurrió –al fin que las grandes cadenas comerciales son de capital extranjero, la mayoría estadunidense- implementar “El Buen Fin para reactivar la economía, dicen, y usar el poder de consumo de la población, para que  se pueda comprar todo lo que siempre se está postergando, con los mejores pecios del año” ¿Buenas intenciones? Lo cierto es que si vemos las fotografías en los medios, la mayoría de gente compra pantallas, electrónicos y un largo etcétera que, la mayoría de las veces no los compran porque no les alcanza con el salario castigado que padecen los trabajadores.

Hay varios aspectos que se notan: las compras, en gran cantidad, son de aparatos electrónicos de lujo (enormes pantallas), se paga con tarjetas de crédito en muchos casos, saturándolas con pagos mensuales, que mermarán el presupuesto para alimentos. El desahogo que vendría por el “aguinaldo” será nulificado en esa fecha decembrina. Se fomenta el consumismo. Finalmente y no menos importante, El Buen Fin, favorece a las grandes cadenas con centrales en el extranjero, que es a donde irán esos ingresos realmente. Ojalá que les quede algo a los pequeños comercios que son, realmente, los que activan la economía regional. ¿ o no?.