El día de hoy platicaremos del vino. Existen muchos mitos:

Que entre más viejo es mejor, que se guardan los que tienen cuerpo, que un vino joven se tiene que beber en poco tiempo. Daremos a conocer puntos importantes para disfrutarlo de la mejor manera.

El vino tinto se bebe a temperatura ambiente. El vino blanco, frío. Si es muy frío inhibe el sabor. Uno caliente volatiliza el alcohol y se queda pesado.

Usualmente los vinos blancos se toman con pescados y tintos para acompañar carnes. No se trata de colores sino de que los vinos ligeros se sirven con platos ligeros y los vinos fuertes, con platillos más pesados y condimentados.

Los mejores vinos son franceses, aunque ahora hay grandes vinos en muchos países como México. Es falso que los vinos caros sean los mejores.

Para saborear mejor una botella es conveniente abrirla y dejar un rato que el vino respire. Al servirlo en la copa se debe ver el cuerpo del mismo, la densidad. Cuando el vino tiene gran densidad las gotas tardan en resbalar en el vidrio de la copa. También se debe inhalar el aroma, percibir los olores como canela, clavo, frutales, madera, florales, etc. Por último será el paladear el vino, encontrar los sabores que guarda. Ver cuánto tiempo se queda en el paladar.

Es conveniente tomar la copa por el tallo o la base, ya que si el cuerpo está en contacto con la mano, se altera la temperatura y el sabor.

Usualmente el anfitrión escoge el vino y es una cortesía que se le da a un invitado elegirlo y probarlo.

Al servir se levanta la botella sobre su eje y se da vuelta para evitar goteo. No se toca la copa con la botella.

Cuando se sirve una botella nueva, aunque sea de la misma marca, se cambian las copas pues el vino cambia de una botella a otra, aunque sea la misma reserva.

Aquí nos encontraremos Dimensionando el Potencial Humano.