Luego de que la Secretaría de Turismo federal solicitara información a Turismo estatal al identificar presuntas irregularidades en el predio donde se construyeron las cabañas, el delegado de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en Colima y Jalisco, Rogelio Azuara, consideró que “estrictamente” la esposa de Rigoberto Salazar no violentó las reglas de operación del programa, porque cualquier persona puede ostentarse como indígena y que “no es familiar en primer grado” del extitular de la Sedescol.