Si bien es cierto que la autoridad no tiene la culpa de los “baños de sangre” que se han dado en el país, estos han dejado en evidencia la incapacidad de los gobiernos, pero como ciudadanía también es crucial que exijamos a nuestras autoridades que nos informen cómo van las cosas y qué están haciendo, queda claro que ciertos datos deben mantenerse en secrecía pero ante la desinformación tenemos ciudadanos que se sienten desprotegidos.