Entre simulaciones de supuestas contiendas internas que todos sabemos cómo terminarán, con espectaculares con pitos, reatas y huevos, visitas y promesas de más visitas de liderazgos nacionales del PRI y del PAN, con deslindes y con un sinnúmero de críticas, transcurrieron ya y culminaron ayer lunes los 11 días de precampaña, que en teoría deberían servir para la debate al interior de los partidos, en aras de decidir quién es el mejor perfil para abanderar al instituto en las elecciones extraordinarias.