Héctor Insúa García, alcalde de Colima, se manifestó despreocupado por la propuesta del Órgano Superior de Fiscalización Gubernamental (Osafig) de sancionar con una inhabilitación de dos años para desempeñar cargos públicos a la oficial mayor del municipio, Alejandra Sánchez Cárdenas, por una presunta irregularidad, pues cree que ésta será solventada.

Lo anterior luego de que el pasado 29 de octubre el órgano de fiscalización presentara la revisión de las cuentas públicas del ejercicio fiscal 2016, entre ellas, la del Ayuntamiento de Colima, en la que se incluye la referida irregularidad por la entrega de 123 nombramientos de basificación a 122 trabajadores con categoría de confianza y un trabajador supernumerario sin el supuesto acuerdo previo del presidente municipal.

En entrevista con RadioLevy, el edil explicó que ese acuerdo sí existió, que está plasmado en un documento y que en el procesamiento de ese informe del Osafig en el Congreso del Estado confía en que la irregularidad quedará solventada.

“El acuerdo existe y lo vamos a presentar, este tema será debidamente atendido, contactaré a Hacienda, quien estará revisando estas propuestas y no tengo duda de que las observaciones del Osafig, pero no compartimos la idea de que se tenga que inhabilitar a nuestra oficial mayor en este tratado”, explicó.

“No es una persona que haya violado ninguna norma. Todas las observaciones fueron atendidas y en opinión o criterio del equipo de trabajo consideraron que no fueron suficientes, abundaremos la información con los diputados”, añadió.

Por otro lado, también adelantó que asumirán la propuesta de sanción en la que el Osafig plantea a una serie de integrantes del Ayuntamiento que repongan un monto cercano a los 20 mil pesos, lo cual se pagó al IMSS por sus cuotas, pero se hizo como empleados de confianza cuando tuvieron que ser dados de alta como “patrones”, lo que representa un error administrativo que consideró sin dolo en el cual no participaron los funcionarios a los que se propone sancionar, los cuales, insistió, no pelearán la sanción sino la cubrirán en los próximos días.

Reordenamiento del comercio en el primer cuadro de la ciudad

Por otro lado, Insúa García señaló que en la calle Madero, en el centro de la capital colimense, colocarán exclusivamente a los comerciantes que contribuyen al fomento de las tradiciones, por ejemplo, los vendedores de tuba, tejuino y bate, y además, se propuso instalarles mobiliarios de inspiración rangeliana para que presenten una estética mejorada.

“Yo no me imagino el centro de Colima sin vendedores de bate y tejuino, lo que hicimos fue proponer una zona de restricción que pasa sobre la calle Madero para respetar al comercio establecido, el semifijo y el derecho de los peatones a transitar con libertad”, destacó.

“Ahora liberamos las calles contiguas para que se pueda desarrollar actividad comercial ambulante, por ejemplo la venta de fruta de temporada, hoy se puede desarrollar esa actividad comercial, tenemos una listas de los espacios y actividades bien definidas”, agregó.

Por otro lado, añadió que el drenaje municipal ha alcanzado una vida útil al 60 por ciento, pero por el momento Ciapacov, el órgano al que le corresponden esa labor, no cuenta con los recursos suficientes para sustituirlo, sin embargo, aclaró que para las remodelaciones en la calle Madero se tuvieron reuniones con colegios de arquitectos e ingenierons con la intención de afinar diagnósticos y construir un plan de infraestructura municipal para evitar cualquier desperfecto, como ocurrió con la avenida Ayuntamiento en Villa de Álvarez tras la lluvia del martes (3).

Lo anterior, luego de que la regidora del Ayuntamiento de Colima por Movimiento Ciudadano, María Elena Abaroa, pidiera que no se realice la remodelación de la referida calle sin resolver un presunto problema en las instalaciones subterráneas que está documentado desde 2002 para evitar un desperdicio de recursos.

“Es un tema de fondo que requiere mucho dinero, el 60 por ciento de la infraestructura hay que cambiarlo, es una cuestión aparte, ahorita se está reponiendo el adoquín del arroyo vehicular y de las banquetas, se van a poner botes de basura y bancas, que es lo que nos alcanza con los 3 millones de pesos, cuando tengamos dinero para cambiar el drenaje tendremos dinero para quitar el adoquín y volverlo a poner, lo caro es comprar el adoquín”, finalizó.