El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del Estado de Colima, Carlos Arellano Páez, aseguró que se trata de una “burla” que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) utilice combustóleo para la operación de la Termoelétrica de Manzanillo, lo cual, afirma, va en contra del medio ambiente, la salud de los ciudadanos y el gremio que él representa, pues afecta la afluencia de turistas extranjeros y eso se traduce en menos ingresos para los prestadores de servicios que se dedican al turismo.

Desde hace varias semanas, en Manzanillo se percibe que en la planta “Manuel Álvarez” no se utiliza solamente gas natural para la producción de energía eléctrica, sino que otra vez se recurrió a la quema de combustóleo para este fin.

El gobernador del estado, Ignacio Peralta, dijo estar consciente del problema y de la importancia estratégica de su funcionamiento y se comprometió a vigilar que la planta termoeléctrica esté funcionando dentro de los parámetros ambientales que la ley marca.

A principios de mayo de este año, la paraestatal anunció que consumiría combustóleo como parte de pruebas que estaría realizando.

El secretario de Fomento Económico del Gobierno del Estado, Carlos Domínguez Ahedo, dijo en ese momento que, de acuerdo a lo que le explicaron altos mandos de la CFE, la cantidad total de gas que recibe la planta era insuficiente para poner a trabajar las seis unidades con las que cuenta.

“Comisión Federal de Electricidad estaba produciendo menos energía de la que es capaz de producir. Solamente producía la energía para el gas que tenía (…) Hoy la demanda de energía del país aumenta el requerimiento de tener más electricidad (…) La generación de electricidad de Manzanillo va a aumentar y no hay más gas para el aumento, no quiere decir que no hay gas para lo que ya se tiene, sí hay gas y KMS está cumpliendo y está entregando el gas que se tiene que entregar, pero no alcanza para el cien por ciento de la capacidad de producción de la planta”, explicó en entrevista con RadioLevy.

La empresa Terminal KMS, que opera la planta regasificadora, sostiene que nunca ha existido desabasto de gas y que siempre le ha entregado a CFE la cantidad acordada, según respondió vía correo electrónico el área de Comunicación Social de esta compañía a una consulta realizada por RadioLevy.

El reclamo de los manzanillenses ha sido el mismo durante décadas: “que la Termo deje de contaminar”. Es por esto que la dirigente de la Federación de Cooperativas Pesqueras de la Laguna de Cuyutlán, Carmen Velasco, acusó que, con el paso de los años, el funcionamiento de la planta termoeléctrica provocó que miles de toneladas de haber provocado que miles de toneladas de hollín se convirtieran en parte de los sedimentos de este cuerpo de agua, contaminada y ya sin producto.

 700 mdd para facilitar abasto 

En septiembre del 2007, la CFE informó que la empresa Repsol Comercializadora de Gas S. A. resultó ganadora de la licitación pública internacional para el suministro de gas natural para la Terminal de Almacenamiento y Regasificación de Gas Natural Licuado de Manzanillo que se construyó con una inversión de 700 millones de dólares.

La licitación de la empresa española comprendía el abasto de hasta 500 millones de pies cúbicos diarios de gas natural a la CFE por un periodo de 15 años.

En ese entonces, hace casi 10 años, la CFE en un comunicado señaló que el suministro de este combustible permitiría abastecer a las centrales eléctricas de ubicadas en esa zona centro occidente del país y a las que se construyan próximamente en la región, a la vez representaba importantes ahorros para la empresa al tener asegurado el combustible a precios previamente establecidos.

El 15 de julio del 2008, el entonces presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, encabezó el inicio de obras de la referida terminal, obra que tenía el objetivo de garantizar el abasto de este hidrocarburo para la generación eléctrica y para el desarrollo industrial en la zona occidental del país.

Acompañado en ese momento por el exgobernador Silverio Cavazos, Calderón aseguró que esta obra era “amiga del medio ambiente porque permitirá ahorrar un millón de toneladas de carbón y se replantarían 40 hectáreas de manglar para recuperar la biodiversidad de la zona”.

En el mismo evento, la exsecretaria de Energía, Georgina Kessel, manifestó que el proyecto se traduciría en la mejora sustancial de la calidad del aire en la zona de Manzanillo y, con ello, mejores condiciones para potenciar la industria turística local.

Asimismo, el exdirector de la CFE, Alfredo Elías, dijo en el mismo evento, que el gas natural que se almacenaría y regasificaría en la planta sería suministrado desde Perú, con un precio contratado más barato, de hasta en 1.35 dólares por cada millón de BTU, lo que se traduciría en un ahorro de 230 millones de dólares por año, según sus estimaciones.

Sin embargo, ni la inversión en infraestructura, ni el ahorro que significaría para el Gobierno de la República la utilización de gas han sido suficientes para que esta central eléctrica deje de contaminar en Manzanillo y así cumplir uno delos viejos anhelos de sus habitantes.

Con información de Jesús Lozoya