“Sentí que una ola nos pegó y perdí el control del auto”.

 

“Cuando nos estampamos contra el semáforo, el agua empezó a subir y a cubrirnos. Intentamos abrir la puerta y bajar el cristal”.

 

“No podíamos salir, ni a patadas. Estábamos desesperadas y por fin llegaron a salvarnos. Son héroes de verdad”.

 

“Para salvarnos, hasta 5 personas rompieron con sus fuerzas el cristal de mi auto; sangraron al quebrarlo”.