El ‘sabor gordito’ del pozole seco

pozole_10082018

Alejandro ‘Monero’ Ponce

Pozole rojo, verde o blanco; de cerdo, pollo o mariscos… vamos, ¡existe hasta pozole de champiñones! Mucha variedad, pero todos ellos y en todos lados con caldo. Pero, ¿pozole seco? ¿Así nada más? ¿Sin caldo?

Si tú eres de fuera o aún no has probado este peculiar platillo, quizá te suene raro. Si lo has comido, seguramente eres asiduo consumidor y coincidirás en que forma parte de los manjares colimenses.

Se basa en una receta bastante particular, cuyo secreto radica en… que no lleve caldo. El maíz se cuece con todo y carne -“con carne gorda para que suelte sabor gordito”, como dice la mamá de un amigo-, y se machaca o se bate hasta que quede consistente.

Una adaptación que lo vuelve uno de los atractivos gastronómicos para los que visitan el estado y uno de los principales gustitos culposos dentro de la dieta colimense, ¿o no? No me dejarás mentir: ¿Una señora cruda de aquellas? Vamos a la Morelos. ¿Ya hay confianza con la novia? Tiempo de invitarla al Pozole seco Luisa. ¿Comida familiar? No hay por qué cocinar, pidamos un balde de Pozole seco Ramón. Por cierto, esa es otra de las peculiaridades de este platillo: lo puedes adquirir por kilo. Sí, encargas tu balde, le empacas sabroso y al final de la tragazón, regresas la cubeta y te devuelven tus $50 extras.

Se dicen muchas cosas: que si el pozole verde de Guerrero es más sabroso por su variedad, que el rojo del Estado de México es mejor, que en el meritito DF preparan el más sabroso y que “qué transita por tus venas que no lo has probado en la Gran Tenochtitlán, carnal”. Se podrá decir misa de la evolución que ha tenido este platillo ancestral en cada región del país. O al menos eso digo yo. Pero los que realmente saben son los chefs jurados de la Justa Pozolera Nacional. Este es un evento que se organiza cada año, reuniendo a las 10 mejores pozolerías de México. A que no adivinas cuál fue el pozole ganador de la edición de 2012… Redoble de tambores… Relamida de bigotes… ¡El colimense!

Tal como lo lees: en la sexta edición de dicho concurso, el pozole calificado con mejor sabor, higiene y presentación fue el colimense, específicamente el manzanillense de la Pozolería Raquelito. En este restaurante, a cargo de Raquel Lozoya, preparan el pozole seco con carne de cerdo, lechuga, rabanitos, cebolla, col y limón. Si no lo has probado, ¡hazlo! Ahí o en donde quieras: un pozole calientito con limón y mucha salsa, de la picosita con chile de árbol.

*Aplican términos y condiciones. Un delicioso y grasosito plato de pozole bien servido aporta aproximadamente 230 calorías.