Las caras de Luis Gerardo Ramírez Ochoa de 23 años, Iván Hernández de 33 años, y de David Verduzco de la Cruz de 24 años, junto con los teléfonos de sus familiares, están en letreros colocados en diversos puntos por todo el estado de Colima; también en anuncios en internet y en medios locales, pero nada de esto ha ayudado a sus familias a recopilar datos sobre su paradero.

Ninguna de las tres familias ha vuelto a saber de los jóvenes desde el domingo 21 de mayo, cuando se encontraban a bordo de un Jetta negro, modelo 2012, por el rumbo de La Reserva, una colonia al poniente de Villa de Álvarez, pero ninguno se volvió a comunicar con sus familiares ni llegaron a sus respectivos domicilios.

La denuncia por desaparición fue interpuesta por la familia de David Verduzco hasta el martes 23 de mayo, pero ellos sospechaban que algo estaba mal cuando desde el lunes después de las 2 de la tarde, pues el joven seguía sin comunicarse.

Luis Gerardo trabajaba como empleado de una heladería, Iván hacía ventas casa por casa y David era repartidor en una empresa refresquera; del último punto donde se sabe que estuvieron, los familiares aseguran que estaban con otro amigo, pero desconocen hacia dónde se dirigían.

Eva Verduzco, hermana de David, percibe desinterés de la sociedad colimense para ayudar a las familias que se encuentran buscando a algún desaparecido y cree que, desgraciadamente, esto no cambiará hasta que “ellos lo vivan”… hasta que les toque ser parte de la estadística.

“Nadie (ha llamado para informar), lamentablemente se van a tener que esperar a que les suceda a ellos, mientras no les suceda no van a hacer nada (…) y así es la gente, lo lamento mucho, no se lo deseo a nadie, de verdad. Pero hasta que a ellos les pase, hasta que ellos lo vivan, van a decir ‘yo pude haber hecho algo por ese desaparecido y no lo hice’”, contesta Eva Verduzco vía telefónica.

Y es que hasta la fecha de esta publicación, Luis Gerardo Ramírez Ochoa, Iván Hernández, y de David Verduzco de la Cruz, llevan 37 días desaparecidos.

Eva asegura que habla diariamente con quien se encarga de este caso en la Procuraduría General de Justicia del Estado, además de que también se comunica con las otras dos familias, pero una de de ellas se encuentra en el Estado de México y no ha podido venir a Colima.

“Uno de los muchachos es del Estado de México, por parte de esa familia existe comunicación, disponibilidad de venir a buscar no hay, yo no tengo los medios para pagar un investigador, he entregado volantes en las comunidades de alrededor de Colima, pero es todo”, señaló.

Mientras tanto, Eva continúa repartiendo volantes en las calles de Colima, pues es el único medio que tiene para poder encontrar a su hermano David. Van 37 días y contando.