Por invitación de la Fundación de Autismo Tato, investigadores del Instituto Nacional de Psiquiatría realizarán en todo el estado de Colima un estudio cuantitativo sobre el tiempo que tardan las familias en obtener un diagnóstico sobre algún integrante con trastorno del espectro autista.

Patricia Zavaleta Ramírez, investigadora del referido Instituto, dijo en rueda de prensa que el proyecto inició en la Ciudad de México y posteriormente se realizó en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y tiene que ver con el interés de conocer las necesidades de las familias que cuentan con algún niño con trastorno del espectro autista, relacionados con la atención y el tiempo que toma realizar el diagnóstico.

“Sabemos por estudios de otros países que el diagnóstico de espectro autista es difícil, que requiere de un equipo interdisciplinario que logre aplicar pruebas específicas (…) y que antes de que se les diga a los papás qué es lo que está pasando hay un peregrinar constante con un doctor, con un especialista, con una terapia con otra, y en el trayecto se pierde mucho tiempo valioso”, refirió.

Zavaleta Ramírez indicó que la investigación consiste en realizar una entrevista de 40 minutos donde se hacen una serie de preguntas a los padres de los menores que ya cuentan con diagnóstico, relacionadas con todo lo que tuvieron que hacer hasta que le informaron que algo estaba pasando con el menor.

Precisó que ese estudio arrojará datos duros para al final poder decir que en promedio las familias tuvieron que visitar un determinado número de profesionistas de la salud, cuánto tardaron en obtener el diagnóstico y quién se los dio finalmente.

También refirió que acudirán a las comunidades rurales a realizar un segundo estudio para entrevistar a las familias que cuentan con un menor con atrasos en el desarrollo y cómo hacen para enfrentar esa problemática.

“El estudio que vamos a hacer en las comunidades no implica que el niño cuente con un diagnóstico, sino más bien si conocen a alguien en la comunidad que tenga un niño que tenga algún retraso en el lenguaje, que socialice poco, que tenga características atípicas”, comentó.

Expuso además que todos estos números duros que se obtendrán con ambos estudios servirán a la Secretaría de Salud del gobierno federal para generar programas en necesidades específicas, dependiendo de los resultados que se vayan encontrando.

María de Jesús Chávez, fundadora de “Tato“, dijo que le llamó la atención ese estudio porque es la primera vez que escucha el interés de las autoridades de conocer el sufrimiento familiar, porque anteriormente todo giraba en torno a los pacientes, que si bien dijo, es importante, considera que en esas familias también hay un problema social detrás que se debe conocer.