El secretario de Administración y Gestión Pública, Kristian Meiners, aclaró que la deuda que la administración estatal sostiene con la Dirección de Pensiones no es ni de mil millones de pesos, como el líder de los trabajadores sindicalizados del Gobierno del Estado, Martín Flores, aseguró el pasado 31 de julio, ni reciente, pues aseguró que desde el gobierno interino de Ramón Pérez Díaz se han cubierto todas las cuotas.

Y aunque dijo no querer polemizar por lo dicho por el líder de la burocracia estatal, mencionó que de acuerdo a los números que maneja la propia Dirección, el adeudo por falta de aportaciones estatales y la entrega de retenciones a los trabajadores, que se arrastra desde administraciones anteriores, es menor a los 500 millones de pesos.

“Los números que trae la Dirección de Pensiones son distintos, pero no quiero polemizar, en realidad quien va a determinar y nos va ayudar a hacer esa definición es el propio Osafig; lo que sí puedo afirmar (y) ser muy enfático es de que a partir de que entró la administración del gobernador interino Ramón Pérez Díaz hemos cubierto todas cuotas, tanto de las aportaciones de los trabajadores como las aportaciones del patrón”, puntualizó.

Añadió que una vez que concluya la auditoría que realiza el Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental (Osafig) a Pensiones y arroje una cifra definitiva sobre ese adeudo, el gobierno estatal deberá asumirlo de manera institucional, pero insistió en que tanto la actual administración como la de Pérez Díaz han cubierto sus aportaciones.

En cuanto a la solicitud del dirigente sindical de realizar la auditoría de los últimos 20 años, si bien el secretario reconoció que el sindicato tiene la razón, consideró que como en cualquier auditoría, “mientras más atrás se quiera ir, es más complicado conseguir la documentación”.

“Nosotros estamos abiertos e interesados en que se revise lo más que se pueda, obviamente mientras más cercana sea revisión mayor certeza habrá de ese adeudo y dependerá de la documentación que exista en la Dirección de Pensiones”, añadió.

También aceptó que Pensiones gasta 22 millones de pesos anuales, pero dijo que el mayor gasto es en la nómina de quienes son los encargados de operarla y mencionó que lo que les ha dicho el notario “es que la referencia a nivel nacional es de que las direcciones de pensiones de cualquier instituto debe ser el máximo el 1 por ciento de la nómina completa de esa pensión”, por lo que ese gasto le parece razonable.

En cuanto a la reforma del Sistema de Pensiones que se está analizando, comentó que ya han estado platicando con los líderes de los sindicatos para buscar una nueva fórmula que lo integre, pues recordó que los trabajadores deben estar de acuerdo en que con esa nueva fórmula se debe dar certeza financiera y legal a las pensiones futuras de los trabajadores.

“Debemos de darle una mayor certeza la Dirección de Pensiones (…) para que le garantice que las cuotas efectivamente de las entidades lleguen a tiempo y en forma y no suceda lo que ya pasó en administraciones pasadas de que no se reportaban y de que partían de una fórmula en que no tenía sustento financiero, hay que ser muy claros, aunque las entidades y en este caso el Gobierno del Estado hubieran aportado ese dinero no hubiera alcanzado para que se pagaran las Pensiones”, afirmó.