Entre julio de 2016 y octubre de 2017, tres funcionarios públicos colimenses del orden federal y municipal han sido asesinados en circunstancias que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) no ha esclarecido hasta el momento.

El primero de estos casos corresponde al de Jaime Vázquez Montes, quien se desempeñaba como delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en Colima.

La noche de 6 de julio de 2015, el funcionario federal fue abatido a tiros por los tripulantes de un vehículo cuando circulaba cerca del Jardín de San Francisco, en la capital colimense.

El delegado pertenecía a una familia de reconocidos políticos colimenses, pues era hermano del exgobernador Gustavo Vázquez Montes, así como del exalcalde de Tecomán, Héctor Raúl Vázquez Montes.

El segundo hecho corresponde al de Daniel Cortés Carrillo, entonces director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Manzanillo (Capdam) el 9 de agosto de este 2017.

Testigos aseguran que fue alrededor de las 9:30 de la noche cuando dos sujetos armados a bordo de una motocicleta dispararon contra el funcionario municipal cuando bajaba de su vehículo al llegar a su domicilio, ubicado en la colonia Infonavit de este municipio costero.

El tercer caso es el registrado la mañana de este viernes (20), cuando el alcalde de Ixtlahuacán, Crispín Gutiérrez Moreno, fue privado de la vida mientras circulaba por la autopista Manzanillo-Guadalajara, a la altura de la comunidad de Loma de Fátima, en el municipio de Colima.

Hasta las 4:30 de la tarde de este mismo día, ninguna autoridad ha emitido información acerca de la captura de los presuntos asesinos, aunque el gobernador Ignacio Peralta, emitió un comunicado donde asegura que giró instrucciones al procurador general de Justicia, José Guadalupe Franco Escobar, para que se trabaje “de manera exhaustiva hasta dar con quienes resulten responsables y aplicar la ley con rigor”.